Pero debido a complicaciones quirúrgicas, el adolescente ahora lamenta su acción.

Hospital de Medicina China y Occidental de Sujiatun, donde se efectúan extracciones de órganos para el "turismo del trasplante" (Minghui. org)
Hoy en día toda China habla del caso, un símbolo para muchos del materialismo radical que consume al país.
El tráfico de órganos es común aunque ilegal en China, pero se sabe, por la investigación llevada a cabo por David Kilgour y David Matas, abogados canadienses de derechos humanos, que están involucrados gente del gobierno, médicos, militares y miembros del Partido Comunista Chino en lo que llaman la industria del “turismo del trasplante”, ya que en una semana se puede conseguir un órgano de los condenados a muerte, entre ellos los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong.
Para la madre del joven Zheng, primero fue el estupor de verlo entrar a casa con una laptop y un teléfono de Apple completamente nuevos, luego el colapso, cuando su hijo le dijo cómo había ganado tanto dinero de golpe.
Fue  por un poco más de 3,000 euros que Zheng vendió, de manera completamente clandestina, su riñón a un hospital que encontró en internet. El hospital explicó que el departamento de cirugía depende de un hombre de negocios, hasta ahora inalcanzable.